Valores Universales

La necesidad de los "valores universales", se hacen sentir en particular desde el siglo XVI, con la creciente mundialización y la interdependencia de las sociedades humanas, se ha transformado un gigante imperio donde fue encontrado un conjunto de referencias, para que en una escala mundial, fuéramos capacitados de proteger a todos los seres humanos de abusos, de aquellos que tienen el poder o de los que están en una posición de superioridad relación a otros. Pero ha sido en 1948, que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ha permitido que la libertad, la justicia, la igualdad y la paz fueran la base de reconocimiento a la dignidad del ser humano.

Nosotros, nacemos y morimos y todos de la misma forma, sin distinción de religión, del sexo, de la posición económica o social, del idioma o de la opinión política. Pero, por desgracia, la violación de los derechos humanos sigue siendo una actuación constante dentro de varias naciones, algunas veces son ignoradas pero muchísimas otras no, aunque por desgracia algunas incluso se encuentran justo en la puerta del vecino.

No siempre el ser humano se preocupa con los demás, porque simplemente se ha transformado en un egoísta, que a causa de muchos factores hacen con que se siga permitiendo barbaridades y de esta forma no está respectando y si participando en la falta a la dignidad del ser humano.

La crisis que existe actualmente en él planeta, a mí ver, es simplemente una crisis de valores y existenciales, por la ausencia del respecto por la igualdad y por el respeto hacia el ser humano, lo que ha permitido una avaricia descontrolada, una sed de ganancia y creado todas estas guerras, que a diario nos invaden nuestros hogares por varios medios de comunicación.

Creo que el  poder de la sabiduría, con una ley altruista debería ser la referencia única para enseñar a todas aquellas mentes que tan sólo necesitan de palabras de esperanza para la prosperidad y eso implica la cooperación de todos, y esa cooperación nos regalaría fuerzas extraordinarias que nadie ni nada podría vencer, lo que en solitario no es imposible pero sería una lucha más difícil.

Ayudar a los que arriesgan y trabajan para hacer posible lo que parece imposible y realizar los sueños compartidos, donde se enseñe que no existen fronteras, es crear y confiar en una esperanza, siendo la esperanza el elemento importante para construir un futuro mejor.

El comportamiento altruista tendría que ser un proceso de excelencia personal para con el próximo, pero no será posible, siempre y cuando no se encuentre asimilado dentro de uno mismo. Tenemos todos la semilla del conocimiento, de la humildad, de la fraternidad, de la igualdad, y el estar suficientemente lucido para darnos cuenta de la enorme grandeza que podemos aportar, es la mayor riqueza que debemos compartir con los demás.

Al estar en una guerra interna con uno mismo, lo que ni siempre lo aceptamos, estamos dañando nuestras capacidades, oprimiendo nuestros sentimientos y emociones lo que no proporciona la paz suficiente y necesaria para que podamos vivir en concordancia para reconciliar con los demás.

Tenemos primero que empezar por nosotros para ayudar a los demás para que sea efectiva esa acción. La preciosa posesión del hombre, seria lograr crear en conjunto, un trabajo con todos los talentos y a través de nuestras capacidades humanas utilizar la humildad como base, lo que permitiría renunciar al accesorio para concentrarse en lo que realmente genera prosperidad y amor. 

Las falsas ideas de grandeza o la posesión de la razón, solo llevan a la destruición total de la esencia  humana, pero también son causas de miedos y de frustraciones, y eso lo venimos observando a través del desespero de los refugiados que escapan de la guerra y que salen de sus países dejando a muchas vidas para tras, arriesgando a perderla como muchos miles, familias que pierden sus trabajos y a sus casas, niños que no tienen un plato de comida y que terminan por abandonar sus estudios, masacres de poblaciones enteras.. en fin, una infinidad de desgracias que crean una total degradación humana. 

Si el ser humano se entrega con toda su energía, aprovecharía y cultivaba lo que realmente importa, permitiendo de esta forma ayuda a quienes la necesitan, haciendo brillar sus cualidades y virtudes. 

El saber escuchar es un don precioso, nos permite estar abierto a quien se comunica con nosotros, transmitimos disposición de comprensión y en alguna manera podremos actuar en consecuencia pudiendo ayudar, pero no siempre se sabe escuchar y muchas veces el pedido de auxilio está siendo emitido en silencio, pero no escuchamos.

La desesperación del ser humano que se encuentra en una situación de limite, podría ser escuchada si el ser humano fuera más atento y no mirara tan solo a su ombligo, a sus necesidades materiales, no viviera solo con sus inquietudes egocéntricas, de la imagen que intenta vender a través de un falso escaparate con su vida.

Se puede ayudar y todos tenemos esa capacidad pero.. tan solo basta querer y ser valiente.

Tenemos que aprender entre todos a respetar los derechos y sentimientos de la persona, no ridiculizarla ni tampoco suprimirla de la sociedad, porque somos exactamente todos iguales, lo único que nos diferencia es la cuenta bancaria y eso es lo que cada vez más aumenta la distancia entre hermanos. Ignoramos nuestra posición social, pensamos que siempre y solo a los demás les toca sufrir pero no es así y quizás sea importante cambiar esa forma de ver la vida y empezar a encontrar alternativas para que todos podamos vivir en sociedad. 

Todos fuimos niños un día y casi todos hemos tenido sueños, pero para muchos nunca les fue permitido soñar, no saben lo que significa, no saben lo que es jugar, han nacido con la niñez robada, pero esa carencia depende de nosotros, de nuestra intención de darles esa posibilidad. La capacidad de transmitir los problemas existentes, de buscar soluciones, de crear oportunidades y multiplicar todo por veces infinitas es nuestra herramienta y la que sirve para que tengamos un mundo mejor.

Las consecuencias que se produzcan en un futuro están hoy en nuestras manos, está la posibilidad de cambiar o mejorar y de ellas salen la mejoría por la dignidad humana.

Si hacemos como una donación, nuestras capacidades de ayudar al próximo, a través de movimientos de solidaridad hacemos posible lo imposible. 

Lo único que no evitamos y de lo que no escapamos es de la muerte, todo lo demás lo podremos lograr aunque suene algo utópico, es posible porque tenemos la suerte de tener la libertad de soñar y creer en la esperanza.

La libertad de pensamientos, la capacidad de soñar y de compartir ideas constructivas en beneficio del ser humano, es un mecanismo ideal para seguir combatiendo todas las formas de intolerancia., lo que favorece la sociedad incrementando los valores perdidos u olvidados.

Siendo el humano un diminuto fragmento del inmenso universo, no nos deberíamos sentir como un ser superior y de extrema arrogancia porque en realidad somos muy pequeños en la hora del sufrimiento.

Tenemos que compartir, tenemos que ser más que humanos, tenemos que ser paz y amor y con esta actitud comprendemos que al final estamos de paso por la tierra y sufrir y tratar mal gratuitamente no nos da tranquilidad ni mucho menos nos permite sentir felices.

Equivocar es un derecho que nos es permitido pero la capacidad de asumirlo y mejorar es una grandeza.

No es más feliz el que más tiene si no el que se sabe conformar con lo que tiene.

Raquel C.

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