El Euskera es una lengua isla, es decir una lengua de orígenes desconocidos, la cual carece de parentesco alguno con otros idiomas. Se barajaron dos distintas hipótesis, tanto la una ibero-africana como la otra Caucásica y aun a pesar de sorprendentes coincidencias entre algunas de ellas, finalmente no se ha podido llegar a evidencia alguna que lleve a demostrar los orígenes de este enigmático idioma.

 

            Desde la época más remota en que las tribus Barskunes o Vasconas, invadieron estas tierras o territorios poblados en su origen por tribus autóctonas, hasta la alta edad media, el Euskera se extendió desde lo que es hoy Euskadi y Navarra hasta territorios cercanos a estos como la Rioja, Burgos y la Cordillera Pirenaica, llegando incluso hasta mas allá del Valle del Ebro.

 

En el Siglo XVI en territorios de Navarra y Aragón, se continuaría hablando un Euskera romanceado al cual se le denominaría como dialecto Navarro Aragonés. Hasta el siglo pasado aun en ciertas poblaciones pre-pirenaicas aragonesas, todavía se hablaba el Euskera, así como en muchos valles ilerdenses y gerundenses como la Garrotxa. 

 

El mayor retroceso histórico del Euskera vino con la revolución industrial, la cual atrajo como inversores a componentes de la Alta Burguesía Castellana y Vasca. Los Castellanos pronto empezaron a criticar y desprestigiar el uso de este idioma que ellos desconocían y no hablaban, así como a los Euskaldunes a quienes comenzaron a tratar de Paletos e incultos.

 

La Alta Burguesía Vasca tomo clara nota de ello y empujada por los primeros hicieron lo mismo, consiguiendo que la ciudadanía vasca para no ser cuestionada por su habla, acabase haciendo uso de este idioma exclusivamente en el ámbito particular del hogar. Así fue como la lengua Castellana comenzó a ser vista por todos como el idioma del progreso y que había que aprender para hablar como las personas ricas y cultas, por miedo a parecer un pueblerino o Paleto.

 

El euskera batúa, que significa euskera unificado o unido, es el soporte normativo o recolección de registros del euskera escrito o literario. Se escogió este de entre los diversos dialectos navarros centrales como el Labortano, el cual a su vez se encuentra fuertemente influido por el labortano clásico, el cual fue uno de los precursores de la literatura en euskera, consiguiendo así un único Euskera tanto hablado como escrito fomentándose la igualdad lingüística en la fonética y grafía del mismo.

 

 

El proceso para la unificación del euskera literario comenzó en 1918 con la Fundación de la Real Academia de la Lengua Vasca o Euskaltzaindia, pero este proceso no se culminó hasta el año 1964, en que se decidió apoyar y promover formalmente el informe redactado por la Euskal Idazkaritza, que significa Asociación de Euskera y que sería la que se encargaría de dirigir el proceso de la unificación literaria.

 

Esto fue un gran avance en lo que se refiere a la edición literaria, así como para establecer un euskera común o institucional, pero no podemos olvidar que en el País Vasco o Euskadi se hablan diferentes dialectos Barskunes, que son diferentes unos de otros como son: El Vizcaíno o Bizkaiera, Guipuzcoano o Guipuzkera, Navarro o Nafarroera, Roncales o Erronkaiera y otros como el Suletino, el Riojano de Álava o Arrioxaiera, etc.

 

Pero ahí no acaba todo, ya que de estos mismos grandes dialectos, surgieron otros menos importantes, pero no por ello menos hablados en la antigüedad y aun en la actualidad, siendo estos por poner algunos: El Labortano, Suletino, meridional o Arabaiera, que se llegó a considerar como una variante del Vizkaiera o Vizcaíno, el Aezkoano y el Salacenco. Muchos de ellos ya desaparecieron como es el caso del Arabaiera y el Erronkaiera.

 

El Euskera Arabaiera o de Álava, desapareció debido a la obligada Castellanización y a la posterior prohibición del siglo pasado de hablarlo, bajo pena de multa o condena. Sí en la actualidad todavía se habla Euskera en Álava, se trata del anteriormente mencionado Fatua o unido, pero del antiguo dialecto de hablarse todavía este, se encontraría en algún pequeño reducto de la Sierra de Toloño o del pequeño Condado de Treviño, aunque seguramente ya se hayan extinguido dichos dialectos.

 

El Roncales, el cual ya se extinguió como tal a finales del siglo pasado, fue sustituido por diferentes variantes del Suletino. El dialecto Roncales se habló en las siete villas del Valle de Roncal. En la actualidad se sabe que de este dialecto se distinguieron hasta cuatro variantes diferentes denominadas: Vidángoz, Urzainki, Isaba y Uztarroz. Se considera que el Roncales fue una variante del Suletino, aunque pueda tratarse de un dialecto independiente a este con matices tanto del Suletino como de otro dialecto cercano como el Salacenco.

 

Esta más que comprobado que en cada Valle e incluso en cada pueblo de Euskadi, las diferencias son muy notorias fonéticamente e incluso más gramaticalmente, ya que ciertos dialectos Euskaros se diferencian mucho unos de otros, tanto por su fonética peculiar como por su tonalidad o musicalidad. La marcada diferencia gramatical se observa en la construcción y conjugación de los diversos tiempos verbales, así como en las diversas y peculiares declinaciones propias de este idioma y dialectos como son el absolutivo, ergativo, adlativo, instrumental, comitativo, benefactivo, causativo, inesivo, genitivo local y ablativo. De todas estas declinaciones solo el genitivo y ablativo se usa en el idioma latín, pero sus usos en la declinación son muy diferentes.

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