PENSAMIENTO MASÓNICO

Gran Logia de Aragón - Gran Oriente de Aragón


Cada pueblo, región, estado, imperio, … a lo largo de la historia, ha ido manifestando valores de los que se ha aprovechado el resto de la Humanidad y gracias a ello, las sociedades, en un proceso de renovación, avanzan hacia metas cada día más humanas y llenas de progreso.

Históricamente, nuestra comunidad autónoma, se caracterizó por el papel que jugaba la mujer en las relaciones sociales, considerándola como ser independiente de su función de procreación o ama de casa.

Por otra parte, sabemos que ante la soberanía de los poderosos, el pueblo aragonés supo y pudo entrar en las Cortes en Monzón, independientemente de su condición social.

Otra característica fue la gestión municipal tan participativa.   A la institución se le denominó Consejo de Ciento, pues todo ciudadano que tenía algo que decir o aportar, quedaba incluido en ese Consejo.

El principio de Justicia se entendió siempre con una aplicación estricta de las leyes, lo que configuró en nuestra comunidad un derecho administrativo y procesal basado en la prueba objetiva y documental sobre la subjetividad de los juicios.

Por ello, creemos que la aportación del espíritu aragonés a la evolución de la Masonería puede ser importante por las siguientes razones:

a) Principio de universalización.  Todo el mundo tiene cabida en la Gran Logia de Aragón - Gran Oriente de Aragón sin ningún adjetivo ni cortapisa.


b) Aunque incluido en el punto a, reincidimos en el punto de que no puede haber ninguna discriminación por el factor de género, tanto el género con el que nacemos como el que podemos adquirir.


c) El concepto de igualdad se generaliza a todos los niveles proponiendo factores de inclusión considerando que la Masonería debe mantener esta lucha siempre, en todo lugar y circunstancia.


d) Otro de los principios enunciados y a menudo olvidados dentro de la Fraternidad Masónica es el principio de Fraternidad o como hoy día se le denomina, Solidaridad, elevando a categoría principal el compañerismo, entendido en su sentido etimológico, que todas las personas deben compartir el pan,  considerando el compañerismo como un derecho y un deber.


e) Debemos reincidir en la lucha por la separación de poderes, tan confusa en muchos países, incluyendo en esta separación de poderes, el poder de los credos, y enalteciendo el laicismo como premisa de la organización de la sociedad civil.


f) Siguiendo la tradición mediterránea de los ideales griegos y romanos (política y república), no olvidamos que el ámbito de actuación es siempre la sociedad civil y su organización en el concepto griego de polis (ciudad) y enalteciendo el gran valor de organizar bien la sociedad (política) manteniendo siempre los principios masónicos y no pronunciándose sobre la política partidista.


g) Nos ceñimos a desarrollar progresivamente el ethos para que la sociedad goce de un buen sistema ético luchando contra todas las patologías que intentan degradar.  Por ello, la Gran Logia de Aragón – Gran Oriente de Aragón considera que el Masón debe ser un activista en la lucha contra la corrupción pública, la mentira, el secretismo de la vida pública, la falta de transparencia de los gestores públicos, el mal procedimiento de la gestión judicial (que tenga más razón el que tenga más dinero), considerando que no se debe ceder ni conceder el favor más mínimo sobre estas cuestiones.


h) La experiencia nos ha demostrado que el olvido es el error más grave en que puede caer la persona en la sociedad (nos alegramos profundamente de que el Legislativo español debata la consideración de delito la negación del Holocausto Judío en la Segunda Guerra Mundial).  Es por ello, que la Gran Logia de Aragón – Gran Oriente de Aragón, considera que siempre que sea posible, se debe luchar por restaurar el honor, las haciendas, y todo lo que ello conlleva, sin que exista el criterio jurídico de prescripción.  Una sociedad sin memoria, es una máquina y toda persona con sentimientos masónicos no puede olvidar ningún acontecimiento acaecido en nuestra sociedad.


i) Uno de los nuevos deberes de nuestra sociedad y en el cual el ideal masónico debe intervenir, es la conservación de todos los seres vivos y la Naturaleza en general, evitando el dolor en los animales y elevando el cuidado de la Naturaleza y lo en ella comprendido,  a valor ético a defender y ampliar día a día, incluidos los peligros potenciales que el hombre pueda producir como desarrollo de su Ciencia y Tecnología.


j) Para la Gran Logia de Aragón – Gran Oriente de Aragón, si una persona pasa hambre, toda la Humanidad pasa hambre;  si un niño no tiene escuela, toda la Humanidad es inculta; y si a alguien le falta un médico en su enfermedad, toda la Humanidad está enferma.  Por ello, desde nuestro pequeño territorio y priorizando las necesidades, seguimos el sabio consejo de nuestro ilustre pensador Joaquín Costa, diciendo que sólo progresará la Humanidad asegurando la Escuela y la Despensa, añadiendo por nuestra parte, como derecho irrenunciable el de la Sanidad.
Consideramos que en el orden mundial, debería de renovarse inmediatamente la organización de Naciones Unidas, para que fuera el exponente democrático de todo el mundo y que toda esta responsabilidad, subvencionada por todos los países, recayera en la ONU.
Consideremos que inmediatamente, debería de renovarse la composición del Consejo de Seguridad, sin prebendas ni miembros fijos, y por supuesto, sin que ninguna potencia tenga derecho al veto.
La organización de Naciones Unidas, debe tener una estructura horizontal en la que como en cualquier democracia, cada país sea un voto.
Ninguna nación, nació perteneciendo a la ONU, como para tener, gozar y practicar en su propio beneficio el derecho que en la Edad Media se denominaba de pernada y que en el mundo moderno, se llama derecho al veto.
Nadie tiene autoridad ni moral, ni legítima en el mundo,  para parar cualquier decisión democrática que tome la Humanidad.

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