SEREMOS CORRESPONSABLES DEL SIGNIFICADO DE DÉCADA

 

 

Para la mayor parte de nosotros, e incluso me atrevería a ser arrogante diciendo que para la mayor parte de la humanidad, el significado de década remitirá directamente al transcurso de diez años. Los amantes de la historia probablemente recuerden la Década Ominosa, esa etapa entre  1823-1833 que supuso la segunda restauración del absolutismo durante el último periodo del reinado de Fernando VII. Quien cierre los ojos y recuerde largas noches de baile en las pistas de media España durante los ’80, igual vuelve a escuchar con nostalgia en su cabeza las letras de la Década Prodigiosa. Quizá para ti, que estás leyendo esto, haya supuesto el nacimiento de un hijo, de un nieto, una promoción laboral, un despido, el disfrute apasionado de uno o varios amores que se cruzaron en tu vida, la muerte de un ser querido, un viaje que marcó tu vida, celebraciones o lamentos políticos que marcaron parte de tu día a día… Sin embargo, creo que el significado de década, más allá del lapso temporal definido por esta palabra, está marcado por todos nosotros. Tanto por los comportamientos sociales que marcan tendencias de consumo, por ejemplo, como por las decisiones individuales de las que somos directamente responsables. Por lo tanto, tomando en cuenta la realidad de nuestro mundo y de nuestro entorno hoy en día, cabe preguntarse cuál es a día de hoy el significado de una década y las repercusiones que ese significado puede llegar a tener.

 

Según los datos estadísticos de la CIA, recogidos en The World Fact Book, más de 1.350 millones de personas habrán nacido dentro de 10 años, mientras que 770 millones habrán muerto y la población seguirá creciendo. No obstante, la desnutrición infantil seguirá destruyendo las vidas de alrededor de un 45% de niños menores de cinco años, lo que supondrá más de 30 millones de muertes durante la próxima década según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Pero sobrevivirán la mayoría y unos 1000 millones de jóvenes ingresarán al mercado laboral en la próxima década, pero se espera que solo el 40 % consiga empleos que existen hoy en día, por lo que la economía mundial tendrá que crear 600 millones de empleos en los próximos 10 años para seguir el ritmo de las proyecciones de las tasas de empleo juvenil, según los datos del Banco Mundial, mientras que la tendencia es que las máquinas vayan sustituyendo cada vez más el empleo actualmente realizado por personas. ¿Caminamos hacia la realidad presentada en Matrix? Otras personas morirán. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 175 millones de seres humanos habrán muerto por enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en el mundo actualmente. Pero habrá motivos más terribles, como el asesinato de alrededor de 650 mujeres en España a causa de la violencia de género, según datos policiales de los últimos años. Además, la mayor parte de estos nacimientos y muertes se seguirán produciendo en entornos urbanos, puesto que según las previsiones del Banco Mundial la población concentrada en entornos urbanos habrá aumentado alrededor de un 5% tras la próxima década, lo que supondrá mayor presión sobre los recursos de abastecimiento.  Y es que este asunto es vital para conseguir descifrar el significado de década. Según el estudio sobre  Gasto en Alimentos Básicos en España, del Strategic Research Center del EAE Business School, cada uno de nosotros habremos consumido, durante la próxima década, alrededor de 500 kilos de pan y 2.300 kilos de fruta, que evidentemente hay que producir. Ligado a la cuestión productiva no podemos omitir dos datos alarmantes. El primero parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuyos datos permiten prever que alrededor de 40 millones de personas serán víctimas de trata durante la próxima década, siendo niñas, niños y mujeres los que formen parte del grueso de víctimas. Además, según estimaciones de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el volumen de negocio será  superior los 400.000 millones de dólares, unas cifras que superarán al tráfico de armas. Y para cultivar parte de esa comida, que en ocasiones será recolectada por esos trabajadores víctimas de la trata, durante la próxima década 76 millones de hectáreas serán deforestadas, principalmente en lugares como Brasil, Indonesia, Zambia o el Congo y 43 millones serán recuperadas con replantaciones, tal y como recogen las previsiones del Informe sobre recursos forestales de 2015, realizado por la FAO. Además, Por otro lado, según el Instituto Nacional de Estadistica (INE), durante la próxima década cada uno de nosotros consumirá 547.500 litros de agua, una cifra que en países como Estados Unidos puede suponer un incremento del 70%, según datos de algunas agencias estatales. El problema es que las reservas hídricas están disminuyendo, tal y como ponen de manifiesto los datos recopilados por los satélites del proyecto GRACE, puesto que si se mantienen las previsiones los glaciares y cubiertas heladas del planeta habrán perdido en la próxima década unos 1,48 billones de toneladas de hielo (1620 kilómetros cúbicos), sin contar los bordes de la Antártida y de Groenlandia, que conjuntamente perderán otras 800.000 millones de toneladas, con el derivado aumento del nivel del mar que se prevé entre 25 y 35 centímetros, algo más de un palmo que causará estragos en las zonas costeras más vulnerables del planeta. Y esta tendencia no tiene visos de cambiar, puesto que según el programa mundial para la investigación climática, después de la próxima década es muy probable que la temperatura mundial haya aumentado en 0,3 grados centígrados, acercándonos cada vez más al aumento de 2 grados centígrados, establecido como punto crítico por los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

 

Por todo esto nos llamarán pesimistas, pero tranquilos, siempre nos quedará el “buen funcionamiento” de la economía para sacar pecho, a pesar de que países como Haití habrán generado en la próxima década una riqueza, medida de acuerdo con los patrones actuales de medición respecto al PIB, lo mismo que China genera actualmente en 4 días. Si los patrones de ocio se ven inalterados, los próximos diez años permitirán a la industria del videojuego mover alrededor de 1,2 billones de euros en todo el mundo, así como el aumento del volumen de negocio de los aparatos que rodean este mercado. Para los amantes de los animales, no obstante, tengo malas noticias, porque según los datos del documento Great Elephant Census, un estudio sobre el censo de elefantes en África entre 2007 y 2014 realizado por la ONG Vulcan, de Paul G. Allen, en los próximos diez años diez años podrían haber muerto casi 350.000 elefantes por la caza en busca del marfil, lo que dejaría a la especie cerca de la extinción. Pero tal y como dice el periodista italiano, Roberto Saviano: “toda economía financiarizada y capitalista que se precie necesita un buen lubricante”, por lo que para una buena marcha de la economía mundial serán imprescindibles las entre 38 y 50 mil toneladas de cocaína pura que se fabricarán durante la próxima década, de las que alrededor de 6.000 serán decomisadas, según los datos actuales del Informe Mundial sobre las Drogas 2016, realizado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. También será necesario, por tanto, que entren en el mercado las alrededor de 700 nuevas sustancias sintéticas que serán creadas y estarán disponibles para su consumo. Y es que no hay que tomar a la ligera estos números, ya que según la visión estratégica de conjunto aportada por el Informe sobre los mercados de drogas en la UE 2016, realizado por el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, los ciudadanos europeos gastarán durante la próxima década entre 210 y 310 mil millones de euros que, en negro, acabarán engrasando el sistema bancario. Ah, por cierto, no me olvido de los bancos y de su inversión en muerte. Porque no sólo las pompas fúnebres son negocio. Según el estudio Los bancos que invierten en armas, elaborado por el Centre Delás d’Estudis per la Pau, si se mantiene el ritmo de inversión y apoyo financiero los bancos, durante la próxima década las aseguradoras y las empresas de inversión españolas habrán invertido casi 15.000 millones de euros en el sector armamentístico. Y muy probablemente la banca armada mundial seguirá estando liderada por entidades como  Bank of América, Citi Group Bank, JP Morgan, BNP PariBas, Barclays, Deutsche Bank, HSBC, ING, una lista que en España está liderada por el BBVA, el Santander y en la que también aparece la aragonesa Ibercaja. Eso sí, no dejéis morir durante la próxima década a los cerca de 750 periodistas que, según los datos facilitados por Reporteros Sin Fronteras, podrían haber sido asesinados por intentar buscar la verdad y hacer frente a los poderes del mundo para que la información llegue a nuestras manos. La verdad nos hará libres (Juan 8:31-32).

 

 

Estas cuestiones, que evidentemente representan sólo una pequeña parte de la prospectiva mundial de lo que podría significar la próxima década, está en nuestra mano cambiarlas si no queremos que las tendencias evolucionen por estos derroteros. Al fin y al cabo, como establece el título de esta pequeña reflexión, somos corresponsables del significado de década, al menos de la que está por venir. Serán diez años en los que no podemos predecir cataclismos o cambios que se nos escapan, pero sí aquellos que son fruto de nuestros hábitos de consumo, de nuestros intereses, de nuestros miedos, de nuestras pasiones, de nuestro trabajo, de nuestras elecciones, de nuestras omisiones, de nuestra ignorancia, de nuestra capacidad de empatía, de nuestra sed de justicia… y de tantas otras cosas que definen nuestra corresponsabilidad tanto para bien como para mal. Pero nosotros, como masones, creo que tenemos la obligación determinante de hacernos corresponsables en todos los ámbitos de nuestra vida, especialmente si atendemos a los votos y valores que hemos prometido defender. Y esa corresponsabilidad, que cada uno reflexione hacia dónde debe dirigirse si el objetivo fundamental es luchar por la fraternidad universal entre los seres humanos, no sólo con reflexiones y lecturas durante las tenidas dentro del templo, sino más allá de estos muros. 

 

Additional information