Discurso de apertura de curso masónico 2014 2015


Todo grupo humano que quiera mantenerse vivo, deberá actualizarse de acuerdo a los tiempos que le toquen vivir.

Cada vez que reflexionamos nuestro cerebro analiza un nuevo espacio, que se mueve entre la experiencia acumulada y ese momento de introspección personal que nos permite entrar de una forma más eficaz en el contexto de nuestras propias vivencias.


Hagamos un análisis corto pero metódico de la trayectoria de la Gran Logia de Aragón-Gran Oriente de Aragón.
Hemos conseguido, en un periodo de tiempo inferior a los cálculos previstos, un desarrollo superior a nuestras previsiones, no solamente en la creación de una estructura de progreso que nos diferencia sustancialmente de otras organizaciones masónicas, sino también en un número importante de afiliados (Hermanos), comparándolo con el funcionamiento de las estructuras masónicas en España y las afiliaciones que de forma habitual incrementan las Logias.
Además de esa estructura ordenada y eficaz adaptada a los nuevos tiempos, ya no es sólo la trilogía de Libertad, igualdad y Fraternidad la columna vertebral que debe sostener la razón de ser de la Institución masónica. Los tiempos cambian y la Gran Logia de Aragón–Gran Oriente de Aragón ha introducido para complementar el trabajo masónico una visión de un mundo en constantes cambios, donde la Ciencia, el Trabajo y el Progreso permitan avanzar en la creación de una humanidad más completa y feliz.
En ese contexto, los masones de la Gran Logia de Aragón-Gran Oriente de Aragón no sólo aspiraremos a un desarrollo integral como seres humanos, sino que deberemos participar de forma activa en el tejido social desde la plena libertar que todo masón asume en sí mismo, sin ningún partidismo ni sectarismo, dando por hecho que nuestro trabajo es unir la diversidad como método de eficacia para conseguir mover la palanca de los cambios demandados por la inmensa mayoría de la sociedad; avanzando, además, con un mínimo esfuerzo en una confluencia donde el tú y el yo queden fundidos en un proyecto común.
Quienes no sean capaces de hacer ese recorrido corren el riesgo de quedarse reducidos a un grupo de personas bienintencionadas, aunque ensimismadas, no reconociendo que la verdad absoluta no existe, que todo cambia constantemente y requiere de un esfuerzo colectivo. Siendo los individualismos la antítesis para no reconocer que hay otros mundos muy diversos y respetables que no se pueden obviar.
La Gran Logia de Aragón-Gran Oriente de Aragón, con una implantación suficiente en Zaragoza se propone ampliar su asentamiento en las tres Provincias Aragonesas. Para ello hacemos un llamamiento a todos aquellos hombres o mujeres que se identifiquen con nuestros valores y proyectos. Todos somos necesarios en la sociedad convulsa que nos está tocando vivir, donde no se valora en su medida al ser humano como persona sino como una mercancía.
La Gran Logia de Aragón-Gran Oriente de Aragón y sus Logias reúnen en ellas a personas que antes no se conocían y que buscan lo que les une por encima de sus diferencias. Siendo éste un valor de importancia vital como personas, nuestras reuniones nos permiten debatir en el sentido más amplio cualquier tema sin confrontaciones, buscando confluir lo mejor de cada debate en una síntesis de las diferentes formas de entender la realidad. La libertad debe estar por encima de dogmas o imposiciones partidistas y se erige como condición inherente a lo humano, haciendo de cada persona un ser original y único.
Pero también hagámonos una autocrítica. El ser masón no significa que no tengamos en nuestras actitudes luces y sombras. Por eso es fundamental que cada uno de nosotros seamos aprendices toda la vida, comprendiendo que cada minuto es único y la suma de todos ellos configurará el D.N.I. total de nuestra existencia.
Por lo tanto, frente a los círculos viciosos que agotan y tiran por tierra tantos proyectos vitales, debemos ser capaces de crear lo contrario. El trabajo en equipo debe ser el eje que se retroalimente para seguir con más fuerza en ese esfuerzo común y desinteresado que el masón asume en libertad y que da un valor añadido a una obra bien hecha. Posteriormente, la observaremos siendo capaces no sólo de admirarla viendo su belleza sino también comprobando sus defectos. De esta forma no bajaremos nuestra actitud positiva al comprender que todo puede mejorarse.
Cuando un equipo de hombres y mujeres se proponen objetivos, sabiendo ensamblar las metas a las que se quiere llegar y dedicar cada uno de esos minutos, el éxito está asegurado.

Además, os propongo otra reflexión que detallaré a continuación:  

 


El compromiso es libertad y bien compartido no hay fuerza que lo pare.

Quiero compartir trabajo, proyectos e ilusiones,
con la gente que tiene iniciativas,
con aquellos que toman lo que hay que hacer y lo hacen.

Quiero compartir con los que tienen creatividad,
para seguir avanzando sin mirar lo que hace el de al lado,
aquellos que no dejan a medio hacer el trabajo empezado.

Quiero compartir con aquellos que respetan a los demás y también a sí mismos
y son conscientes de que somos imperfectos,
seguros de que en algún momento nos equivocaremos.

Quiero compartir con aquellos que reflexionan,
que unidos en grupo nos consideramos amigo,
y somos capaces con el mínimo esfuerzo llegar a donde nos propongamos.

Quiero estar con la gente sencilla, cercana,
que no aparenta si no lo que es
y no tiene la exclusiva de nada.

Quiero estar con aquellos que son sinceros
y eligen el momento adecuado,
razonando con argumentos sea quien sea el que esté delante.

Quiero estar con aquellos que exponen sus ideas
y no tienen temor a que otros no las compartan
e incluso a estar equivocado.

Quiero estar con aquellos que son capaces de reconocer que se han equivocado
y son capaces de trabajar incansablemente
para reconocer sus errores.

Quiero estar con aquellos que me critican
y me miran de frente cuando lo hacen,
con éstos compartiré el camino porque se lo que piensan y sienten.

Quiero estar con quienes se consideran persistentes y fieles compañeros,
con bagaje y vitalidad cuando se trata de cumplir sus compromisos;
ellos son los auténticos protagonistas.

Quiero estar con aquellos que son así y con ellos me comprometeré a lo que sea,
me siento feliz de estar con aquellos que tienen esta fortaleza,
no quiero ningún salario a cambio, estando con ellos me siento retribuido.

 

Todos los caminos conducen a un punto único. Según el esfuerzo que cada uno realiza al llegar, el horizonte tendrá más luz.

 

Jesús Aznar Iranzo
Zaragoza, 18 de Octubre de 2014

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